{"id":120,"date":"2026-09-26T20:57:36","date_gmt":"2026-09-26T18:57:36","guid":{"rendered":"https:\/\/prietocastillo.com\/textos\/comunicacion-democracia-y-gobernabilidad\/"},"modified":"2026-09-29T06:29:49","modified_gmt":"2026-09-29T04:29:49","slug":"comunicacion-democracia-y-gobernabilidad","status":"publish","type":"texto","link":"https:\/\/prietocastillo.com\/textos\/comunicacion-democracia-y-gobernabilidad\/","title":{"rendered":"Comunicaci\u00f3n, democracia y gobernabilidad"},"content":{"rendered":"<p>Esta conferencia, encuadrada en algunos puntos de la Carta de Santo Domingo, gira en<br \/>\ntorno a la comunicaci\u00f3n, la democracia y la gobernabilidad y reflexiona sobre lo que es<br \/>\nposible hacer desde la comunicaci\u00f3n social en favor de una sociedad digna. Esto es: en<br \/>\nfavor de la democracia y la gobernabilidad que corresponden a la sociedad y a sus<br \/>\nciudadanos, instituciones, comunidades, ni\u00f1os, ni\u00f1as, adolescentes, hombres, mujeres y<br \/>\nancianos con su tradici\u00f3n y su cultura, todo lo cual se sostiene desde la participaci\u00f3n<br \/>\nigualitaria en la vida p\u00fablica.<\/p>\n<p>COMUNICACI\u00d3N, DEMOCRACIA Y GOBERNABILIDAD<\/p>\n<p>1<\/p>\n<p>Se\u00f1or Rector de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica Madre y Maestra, Monse\u00f1or<br \/>\nAgripino N\u00fa\u00f1ez Collado.<br \/>\nDeseo en primer lugar agradecer la invitaci\u00f3n de una instituci\u00f3n como la suya, que<br \/>\ndesde 1962 viene aportando a la cultura dominicana a trav\u00e9s de un compromiso<br \/>\ncon el desarrollo y el di\u00e1logo entre distintos sectores de la sociedad de este<br \/>\nquerido pa\u00eds. La labor de una universidad en nuestro tiempo es vital para ofrecer<br \/>\nalternativas a todos los sectores de la poblaci\u00f3n y ustedes lo vienen haciendo no<br \/>\ns\u00f3lo desde la formaci\u00f3n de profesionales, sino tambi\u00e9n de la producci\u00f3n<br \/>\nintelectual, basada en investigaciones y en personal acad\u00e9mico calificado.<br \/>\nEncuadro esta conferencia en la Carta de Santo Domingo, producto de un<br \/>\nencuentro organizado por la UNESCO, esta Universidad y el Colegio Dominicano<br \/>\nde Periodistas, fundamentalmente en los siguientes puntos:<br \/>\nQue el libre acceso de las personas a las fuentes de informaci\u00f3n p\u00fablica es un<br \/>\nderecho humano universal y un principio democr\u00e1tico inherente al derecho a la<br \/>\ninformaci\u00f3n, a la libertad de expresi\u00f3n y de prensa.<br \/>\nQue el libre acceso a la informaci\u00f3n p\u00fablica contribuye a la transparencia de la<br \/>\ngesti\u00f3n p\u00fablica, combate la corrupci\u00f3n y la cultura del secreto como pr\u00e1ctica y<br \/>\nasegura un mayor grado de eficiencia en el manejo de la cosa p\u00fablica.<br \/>\nQue el libre acceso a la informaci\u00f3n p\u00fablica garantiza la participaci\u00f3n ciudadana<br \/>\nen la toma de decisiones de inter\u00e9s p\u00fablico, factor indispensable para la<br \/>\nconstrucci\u00f3n de una cultura democr\u00e1tica.<br \/>\nHay expresiones que no quisi\u00e9ramos reconocer como brotadas de los labios<br \/>\nhumanos. Recordar\u00e9 aqu\u00ed tres: \u201cViva la muerte\u201d, pronunciada por un militar<br \/>\nfranquista para arengar a su tropa hacia 1940. \u201cToca acabar con los<br \/>\nesperanzados\u201d, en boca de un militante de un movimiento armado de nuestra<br \/>\nAm\u00e9rica Latina, hacia 1996. \u201cLa sociedad no existe\u201d, manifestaci\u00f3n de Margaret<br \/>\nThatcher en tiempos de su m\u00e1ximo poder en Inglaterra. La primera arremete<br \/>\ncontra lo m\u00e1s preciado, nuestra vida, a nombre de la violencia y la guerra; la<\/p>\n<p>segunda contra el ma\u00f1ana, contra la insistencia de nuestra especie en creer y<br \/>\nso\u00f1ar; la tercera contra lo que nos constituye como seres humanos: el otro, la<br \/>\ninteracci\u00f3n, la socializaci\u00f3n, la solidaridad. Muerte, destrucci\u00f3n de ma\u00f1ana y<br \/>\ndestrucci\u00f3n de comunidad est\u00e1n en la base de esas tres expresiones.<br \/>\nProponerle a un pa\u00eds desde el gobierno que la sociedad no existe significa abrir<br \/>\nuna ancha v\u00eda para la ruptura de espacios de trabajo, de encuentro, de ayuda<br \/>\nmutua. Estamos ante una ley salvaje: s\u00e1lvese el que tenga fuerzas, propiciada por<br \/>\nquienes no ven personas, sino cifras. Conocemos lo sucedido con la aplicaci\u00f3n del<br \/>\nneoliberalismo a ultranza en las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo pasado. El lenguaje fue<br \/>\nvariando. La palabra crecimiento desaloj\u00f3 al t\u00e9rmino desarrollo. Los pa\u00edses crec\u00edan<br \/>\nmientras que la sociedad se subdesarrollaba.<br \/>\nDesde otros \u00e1ngulos, coherentes con esa expresi\u00f3n de la ex ministra inglesa,<br \/>\nvinieron a decirnos que la sociedad es el campo de batalla de los guerreros del<br \/>\nmercado. Retomo un anuncio publicitario del a\u00f1o 1997:<br \/>\nEn \u00c1frica, una gacela despertar\u00e1 sabiendo<br \/>\nque tiene que correr m\u00e1s r\u00e1pido que el le\u00f3n m\u00e1s lento<br \/>\npara no ser comida.<br \/>\nTambi\u00e9n en \u00c1frica, un le\u00f3n despertar\u00e1 sabiendo<br \/>\nque tiene que correr m\u00e1s r\u00e1pido que la gacela m\u00e1s lenta<br \/>\npara no morirse de hambre.<br \/>\nEn este nuevo amanecer estamos listos<br \/>\npara correr junto a su empresa, como siempre,<br \/>\ny le aseguramos<br \/>\nque en el h\u00e1bitat de los negocios<br \/>\nseremos los m\u00e1s veloces.<br \/>\nEl h\u00e1bitat de los negocios as\u00ed entendido se traslado a la trama de las relaciones<br \/>\ncotidianas. El papel de gacelas le toc\u00f3 al grueso de la poblaci\u00f3n, en tanto que los<br \/>\nleones se volvieron cada vez m\u00e1s veloces y m\u00e1s feroces. Si la sociedad no existe,<br \/>\nsi todo se resuelve en ese estereotipo de las leyes de la selva, si el mismo es<br \/>\npromovido tambi\u00e9n desde el gobierno como la forma de sacar adelante un pa\u00eds,<br \/>\nlos m\u00e1s profundos valores de relaci\u00f3n comienzan a resquebrajarse.<br \/>\nPero nos queda todav\u00eda m\u00e1s. A semejantes pr\u00e9dicas y pr\u00e1cticas se sum\u00f3 otra que<br \/>\nha dejado profundas huellas sabe Dios por cu\u00e1nto tiempo. Me refiero a la<br \/>\npicaresca. \u00bfTiene sentido traer aqu\u00ed esa corriente literaria, con or\u00edgenes en la<br \/>\ncomedia griega y con fuerte presencia en el siglo de oro espa\u00f1ol? Veamos<br \/>\nalgunas caracter\u00edsticas de la figura del p\u00edcaro:<br \/>\n\u2192 el enga\u00f1o<br \/>\n\u2192 el ingenio<\/p>\n<p>\u2192 la astucia<br \/>\n\u2192 la habilidad en la palabra<br \/>\n\u2192 la falta de afectos permanentes<br \/>\n\u2192 el anhelo de sobrevivir o de trepar<br \/>\n\u2192 el exitismo<br \/>\n\u2192 el uso del otro para cumplir sus fines<br \/>\nTodo esto nos lo ha legado la literatura, por ejemplo en El Busc\u00f3n de Quevedo. Si<br \/>\nvuelvo sobre ese tipo de personaje lo hago a partir de las siguientes preguntas: \u00bfY<br \/>\nsi la picaresca hubiera en nuestro tiempo ganado el poder? \u00bfY si fuera tan<br \/>\nomnipresente como en los ambientes retratados por Quevedo, s\u00f3lo que ahora<br \/>\npotenciada al infinito por otros mecanismos? \u00bfY si la tuvi\u00e9ramos d\u00eda a d\u00eda entre<br \/>\nnosotros, como pr\u00e1ctica social y como constante oferta discursiva?<br \/>\nA la destrucci\u00f3n de las alianzas sociales, a la guerra total, se sum\u00f3 en no pocos<br \/>\npa\u00edses la presencia de seres astutos, diestros en el enga\u00f1o, h\u00e1biles en el decir y<br \/>\nen el trepar, capaces en muchos casos de dejar a quien sea en el camino para<br \/>\nseguir adelante. No pretendo generalizar para nada a la clase pol\u00edtica en su<br \/>\nconjunto esta caracterizaci\u00f3n de picaresca. Pero en ciertos casos, y mi pa\u00eds la<br \/>\nArgentina fue uno de ellos, ha tocado padecer por a\u00f1os gavillas de depredadores<br \/>\nencaramados en el poder, con una enorme capacidad de mentira y de seducci\u00f3n.<br \/>\nPorque el p\u00edcaro tiene como arma la seducci\u00f3n, es uno de sus recursos<br \/>\nprivilegiados para llevar al otro hacia donde van sus intereses. Volveremos sobre<br \/>\neste tema a la hora de referirnos al apoyo a estos personajes de no pocos<br \/>\nprogramas correspondientes a la cultura medi\u00e1tica.<br \/>\n\u00bfLos resultados de destrucci\u00f3n social, guerra y picard\u00eda? Uno de enorme peso<br \/>\npara hoy y para el futuro: s\u00f3lo un 2% de alrededor de cien millones de ni\u00f1os, ni\u00f1as<br \/>\ny adolescentes de entre 9 y 14 a\u00f1os, considera a los pol\u00edticos como l\u00edderes<br \/>\nsociales (encuesta de UNICEF, a\u00f1o 2000). Conoc\u00edamos ya el descr\u00e9dito, pero<br \/>\nexpresado en la mirada de quienes van entrando en la vida y en la sociedad<br \/>\nprovoca un dolor sin m\u00e1rgenes. \u00bfQu\u00e9 crear\u00e1 quien acaba por no creer?<\/p>\n<p>Democracia y gobernabilidad<\/p>\n<p>Los a\u00f1os 80 trajeron el aliento de la democracia a buena parte de nuestros pa\u00edses.<br \/>\nEs com\u00fan, y gratificante, ver c\u00f3mo por primera vez en d\u00e9cadas un gobierno<br \/>\nelegido en las urnas le pasa el poder a otro legitimado de la misma manera. Se<br \/>\ninsiste en esos casos en la continuidad de nuestro modo de vida y en la<br \/>\ngobernabilidad. Corresponde detenernos en esta \u00faltima, porque reducirla a la<br \/>\ncontinuidad de las elecciones y de gobiernos producto del sufragio es estrechar su<br \/>\nsentido.<\/p>\n<p>Diferenciemos gobernabilidad autoritaria de gobernabilidad democr\u00e1tica.<br \/>\nConocemos en carne propia la primera, con los atropellos a la ciudadan\u00eda, con el<br \/>\nreino del miedo, con la agresi\u00f3n a los derechos fundamentales, con la violencia y<br \/>\nla muerte. No queremos una gobernabilidad de esa naturaleza, aunque se<br \/>\npretenda que la misma acaba por dejar algunos beneficios econ\u00f3micos y un cierto<br \/>\norden.<br \/>\nUn segundo tipo de gobernabilidad se sostiene en la seducci\u00f3n y en el juego de<br \/>\ncomplicidades. A fuerza de venderlo todo, de endeudar hasta a las generaciones<br \/>\nvenideras, de crear una ilusi\u00f3n de crecimiento mientras la vida cotidiana de la<br \/>\nmayor\u00eda de la poblaci\u00f3n se desfonda, es posible mantener a un pa\u00eds como si<br \/>\nestuvi\u00e9ramos en el mejor de los mundos. Hemos escuchado una y otra vez esa<br \/>\nfrase: en nuestro mandato estuvo asegurada la gobernabilidad. La cuesti\u00f3n es<br \/>\npreguntarse por el precio de la misma.<br \/>\nNo nos interesan esas dos formas, que en definitiva se sostienen en el<br \/>\nautoritarismo, uno abierto, feroz, el otro vestido de enga\u00f1os, movido por una<br \/>\nsiniestra astucia. La gobernabilidad o se practica en beneficio de la totalidad de la<br \/>\nciudadan\u00eda o no tiene sentido.<br \/>\nAfirma Ra\u00fal Urz\u00faa Manuel de Puelles:<br \/>\n\u201cLa gobernabilidad es inseparable de la capacidad de los gobiernos para<br \/>\nconducir los procesos y actores sociales hacia el desarrollo, la equidad y la<br \/>\nconsolidaci\u00f3n de las instituciones democr\u00e1ticas, ajust\u00e1ndolas a las reglas<br \/>\ndel juego democr\u00e1tico y resolviendo de acuerdo a ellas los conflictos de<br \/>\nintereses y valores\u2026 una gobernabilidad positiva, orientada a crear un<br \/>\nnuevo orden para la dignidad de todos, lo que implica inevitablemente un<br \/>\nproyecto \u00e9tico2.\u201d<br \/>\nLa dignidad significa el ejercicio de todos los derechos, la posibilidad de sentirse<br \/>\nalguien en el propio contexto, erguido en la vida, con capacidad para crecer, para<br \/>\napropiarse de los beneficios de la cultura humana y aportar a ella. El concepto<br \/>\ncontrario es el de humillaci\u00f3n. La palabra proviene de humus, tierra; el humillado<br \/>\nes quien ha sido colocado a ras del suelo, vencido, abandonado. Un pa\u00eds y su<br \/>\ngente, pueden ser llevados por determinada gobernabilidad hacia la dignidad de la<br \/>\nvida diaria o hacia la humillaci\u00f3n correspondiente a indignas condiciones de<br \/>\nexistencia. Un pa\u00eds puede contar con dirigentes probos, preocupados por el bien<br \/>\ncom\u00fan, o bien con gavillas dedicadas a saquearlo todo, a envilecer, a lanzar a<br \/>\namplios grupos sociales a la supervivencia y a la b\u00fasqueda cotidiana de la d\u00e1diva.<br \/>\nQuien gobierna debe velar por sus ciudadanos, no tomar la cosa p\u00fablica como<br \/>\npresa de caza, no llevar a la miseria a grandes mayor\u00edas, no quebrar a un pa\u00eds<br \/>\nmoral y econ\u00f3micamente, en ese orden. En la d\u00e9cada del 90 vivimos en la<br \/>\nArgentina el estrechamiento de los derechos, el deterioro del sistema judicial, la<br \/>\nmentira como forma cotidiana de relaci\u00f3n. Se nos predic\u00f3 a los cuatro vientos que<br \/>\nhab\u00edamos entrado al primer mundo y que nos moderniz\u00e1bamos al ritmo de los<\/p>\n<p>pa\u00edses industrializados. Y todo esto en complicidad con muchos programas de<br \/>\ncomunicaci\u00f3n masiva, porque una de las maneras de mantener el autoritarismo<br \/>\nsin las armas pasa por la seducci\u00f3n medi\u00e1tica. Llegamos al extremo de tener<br \/>\ncomo director del canal estatal, que deb\u00eda ser un garante de la cultura nacional, a<br \/>\nun hombre del espect\u00e1culo, ligado a lo m\u00e1s burdo del mundo de la far\u00e1ndula.<br \/>\nNo pretendo adjudicar los problemas de nuestras democracias y de la<br \/>\ngobernabilidad a los temas que vengo presentando. Nadie discute el contexto<br \/>\ninternacional, la violencia expresada en guerras y atentados, el tr\u00e1fico de drogas y<br \/>\nde seres humanos, la herencia de tantas d\u00e9cadas de pol\u00edticas erradas y de<br \/>\nreg\u00edmenes autoritarios, la p\u00e9rdida, una y otra vez, de oportunidades hist\u00f3ricas, las<br \/>\nreglas de juego del comercio internacional favorables a quienes tienen en sus<br \/>\nmanos el mazo de naipes o los engranajes de la ruleta; el crecimiento de la<br \/>\npoblaci\u00f3n y el deterioro de las condiciones de vida a escala planetaria\u2026<br \/>\nTampoco pretendo juzgar a todos los que conforman el mundo de la pol\u00edtica. Las<br \/>\ngeneralizaciones no nos hacen bien. Si algo caracteriza a ese mundo es la<br \/>\ncontradicci\u00f3n, tanto de ideas como de ideales. Encontramos en \u00e9l las gavillas a las<br \/>\nque hice referencia y personas y grupos dispuestos a entregar lo mejor de s\u00ed para<br \/>\nimpulsar la construcci\u00f3n de ciudadan\u00eda y de sociedades dignas.<\/p>\n<p>Comunicaci\u00f3n, democracia y gobernabilidad<\/p>\n<p>Estamos aqu\u00ed reunidos para reflexionar sobre lo que puede hacerse desde la<br \/>\ncomunicaci\u00f3n social a favor de una sociedad digna, con ciudadanos dignos, no<br \/>\nhumillados por la miseria o por el enga\u00f1o. Cuando se tocan estos temas, surgen<br \/>\nde inmediato voces dispuestas a la celebraci\u00f3n continua: \u00bfa qu\u00e9 preocuparse?<br \/>\nNunca como ahora la gente dispuso de tanta informaci\u00f3n, nunca como ahora hay<br \/>\ntal variedad de alternativas de elegir entre diferentes medios, nunca como ahora<br \/>\nes posible acceder a la aldea global a trav\u00e9s de la red de redes. Podemos formar<br \/>\nincluso ciudadan\u00edas planetarias, \u00bfpara qu\u00e9 tantos resquemores si la gente se<br \/>\ninforma de m\u00faltiples fuentes? Compare usted con unos 40 a\u00f1os atr\u00e1s, cuando casi<br \/>\nnadie ten\u00eda televisor y no exist\u00eda Internet.<br \/>\nNecesitamos, para avanzar en la reflexi\u00f3n, confrontarnos con esas voces<br \/>\noptimistas en exceso. El acceso a m\u00e1s datos, el bombardeo cotidiano desde<br \/>\nim\u00e1genes y sonidos, no asegura la construcci\u00f3n de ciudadan\u00eda. Primero porque no<br \/>\nes lo mismo consumir informaci\u00f3n que apropi\u00e1rsela desde una capacidad de<br \/>\ninterpretaci\u00f3n y contextualizaci\u00f3n. Estar expuesto a los medios no significa mayor<br \/>\nconciencia. Las condiciones de espectador y de consumidor tienen sentido a la<br \/>\nhora del espect\u00e1culo o de la relaci\u00f3n con las mercanc\u00edas, pero la ciudadan\u00eda y la<br \/>\ndemocracia son mucho m\u00e1s que eso.<br \/>\nNo nos alcanzan las cifras del rating ni la seducci\u00f3n cotidiana de la far\u00e1ndula<br \/>\nencaramada en la cultura medi\u00e1tica. El hecho de que mucha gente siga un<\/p>\n<p>programa, no quiere decir que tal pr\u00e1ctica la haga m\u00e1s solidaria, m\u00e1s participativa,<br \/>\nm\u00e1s \u00e9tica. Las cifras de televidentes nada tienen que ver con las cifras de la<br \/>\nmiseria social, con las cifras del voluntariado, con las cifras de las organizaciones<br \/>\npreocupadas por el dolor ajeno, con las cifras de la educaci\u00f3n. Se ha dicho con<br \/>\nraz\u00f3n que los medios ya no viven de vender anuncios, sino de vender p\u00fablicos;<br \/>\nsus ganancias provienen de la cantidad de lectores o espectadores que pueden<br \/>\ndemostrar. Esas astucias poco y nada aportan a la construcci\u00f3n de la ciudadan\u00eda.<br \/>\nSon juegos econ\u00f3micos y medi\u00e1ticos, la sociedad es algo mucho m\u00e1s complejo y<br \/>\nm\u00e1s serio como para asimilarla a tales malabarismos.<br \/>\nLas voces que todo lo celebran nos vienen hablando hasta el cansancio de la era<br \/>\nde la interactividad. La gente puede ahora participar, contestar, volverse<br \/>\nprotagonista en un programa. Todo es hoy interactividad: el aplauso, la llamada<br \/>\ntelef\u00f3nica para ganarse un electrodom\u00e9stico, la incorporaci\u00f3n a juegos dedicados<br \/>\na mostrar habilidades como comer a toda velocidad o pasar por sitios plenos de<br \/>\nobst\u00e1culos. No nos interesa dirigir a esas pr\u00e1cticas una mirada adusta, destinada<br \/>\na descalificar cualquier forma de diversi\u00f3n. Hay un derecho a esta \u00faltima que no<br \/>\npretendemos desconocer, ni rechazar. Pero la democracia medi\u00e1tica, as\u00ed<br \/>\nentendida, poco y nada tiene que ver con la democracia en el seno de la sociedad.<br \/>\nLa exclusi\u00f3n de amplias mayor\u00edas de la poblaci\u00f3n no se resuelve con esa fiesta<br \/>\npermanente de los medios de comunicaci\u00f3n; tampoco el descreimiento hacia el<br \/>\nquehacer pol\u00edtico por parte de la inmensa mayor\u00eda de los ni\u00f1os y adolescentes de<br \/>\nAm\u00e9rica Latina. Estamos en realidad, con esos programas, ante una interactividad<br \/>\ncontrolada, restringida y manipulada; ante una seudoparticipaci\u00f3n, por m\u00e1s<br \/>\nnecesaria que sea la diversi\u00f3n.<br \/>\nSe viene insistiendo hasta el cansancio en el papel de los medios en relaci\u00f3n con<br \/>\nla construcci\u00f3n del ciudadano, con la gestaci\u00f3n de opiniones, con la orientaci\u00f3n<br \/>\npara las decisiones pol\u00edticas, con la sustituci\u00f3n que han hecho de la plaza p\u00fablica,<br \/>\ndel \u00e1gora. Todo estar\u00eda sujeto a su influencia, como si la sociedad se hubiera<br \/>\nevaporado, como si no existiera, tal cual lo dec\u00eda Margaret Thatcher.<br \/>\n\u00bfY si estuvi\u00e9ramos frente a un gigantesco simulacro de construcci\u00f3n de<br \/>\nciudadan\u00eda? \u00bfY si asisti\u00e9ramos a modos cotidianos de impedir dicha<br \/>\nconstrucci\u00f3n?<\/p>\n<p>El periodismo c\u00edvico<\/p>\n<p>A comienzos de los 90 se inici\u00f3 en los Estados Unidos un movimiento denominado<br \/>\nperiodismo c\u00edvico o periodismo p\u00fablico3. El punto de partida fue que en la<br \/>\nsociedad con m\u00e1s informaci\u00f3n del planeta se ven\u00eda viviendo un proceso de<br \/>\ndeterioro de la credibilidad y la participaci\u00f3n por parte de la ciudadan\u00eda, lo que se<br \/>\nevidenciaba en el abstencionismo y en el alejamiento de los espacios<br \/>\ncomunitarios. No s\u00f3lo eso, la corriente naci\u00f3 a causa de la p\u00e9rdida de credibilidad<br \/>\nde los medios de comunicaci\u00f3n y de la baja confianza en las instituciones.<\/p>\n<p>El periodismo c\u00edvico no se limita a informar: trabaja con grupos para que la gente<br \/>\nopine, discuta temas y problemas de inter\u00e9s com\u00fan, ofrezca soluciones; se trata<br \/>\nde llegar a los ciudadanos para escucharlos y para que se escuchen a fin de pasar<br \/>\nde espectadores a actores. Estamos ante un avance muy importante, en una<br \/>\nsociedad desinformada y desmovilizada, a pesar de tanta profusi\u00f3n de<br \/>\ninformaci\u00f3n.<br \/>\nEn realidad ese camino fue anticipado en nuestra Am\u00e9rica Latina varias d\u00e9cadas<br \/>\nantes. Retomo lo expresado en la conferencia que ofrec\u00ed en Tegucigalpa en<br \/>\noctubre de 2002, dentro de un encuentro internacional sobre sociedad de la<br \/>\ninformaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n, organizado por la UNESCO:<br \/>\n\u201cPero el descubrimiento de la interactividad y de la interacci\u00f3n suena tard\u00edo<br \/>\nsi se piensa en todo lo hecho en Am\u00e9rica Latina para superar esas formas<br \/>\nde unidireccionalidad y de poder. La concepci\u00f3n dial\u00f3gica de la educaci\u00f3n,<br \/>\nlos aportes a la participaci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n y la educaci\u00f3n popular, se<br \/>\nvienen sosteniendo de manera ininterrumpida en nuestras tierras desde la<br \/>\nd\u00e9cada del 60.<br \/>\nY no s\u00f3lo por el llamado al trabajo educativo en las relaciones cara a cara.<br \/>\nLa b\u00fasqueda de la participaci\u00f3n se extendi\u00f3 en los setenta a la<br \/>\ncomunicaci\u00f3n alternativa, con todo tipo de materiales y experiencias4.\u201d<br \/>\nDesde los a\u00f1os 70 apostamos en nuestra regi\u00f3n por una comunicaci\u00f3n<br \/>\nparticipativa y democr\u00e1tica, no s\u00f3lo a trav\u00e9s de los medios, sino en el conjunto de<br \/>\nlas relaciones con la sociedad.<\/p>\n<p>Presencia del periodismo<\/p>\n<p>Al comienzo de esta conferencia mencion\u00e9 la Carta de Santo Domingo y el papel<br \/>\nque en su preparaci\u00f3n tuvo el Colegio Dominicano de Periodistas. Quiero, a trav\u00e9s<br \/>\nde esa agrupaci\u00f3n, hacer un reconocimiento a quienes a lo largo de toda la<br \/>\nhistoria de la vida independiente de nuestros pa\u00edses han venido ofreciendo sus<br \/>\nmejores esfuerzos para sostener los derechos fundamentales del ser humano y de<br \/>\nla sociedad en su conjunto. La nuestra, soy periodista desde la d\u00e9cada del 60, es<br \/>\nuna profesi\u00f3n maravillosa con una clara posibilidad de riesgo cuando su pr\u00e1ctica<br \/>\nse enfrenta a los privilegios del poder.<br \/>\nPerm\u00edtanme traer la experiencia de la Argentina para referirme a la labor de<br \/>\nnuestros profesionales. El periodismo de investigaci\u00f3n y el periodismo<br \/>\ninterpretativo abrieron profundos surcos en la muralla del fest\u00edn pol\u00edtico de la<br \/>\nd\u00e9cada del 90 en mi pa\u00eds. Seamos prudentes en la atribuci\u00f3n de protagonismos.<br \/>\nLas cosas se desfondan por el fondo, la destrucci\u00f3n de la base social estaba all\u00ed<br \/>\npara quien quisiera verla y sentirla. Adem\u00e1s, se alzaban sin descanso voces de<\/p>\n<p>pol\u00edticos probos y de distintas organizaciones. En todo ese proceso, el periodismo<br \/>\ncumpli\u00f3 una tarea innegable. Decepcionada de los grupos en el poder,<br \/>\ndecepcionada del aparato judicial, de los cuerpos de seguridad, la poblaci\u00f3n<br \/>\ncomenz\u00f3 a acudir a quienes resist\u00edan en los medios con una actitud cr\u00edtica. De a<br \/>\npoco, por los esfuerzos de \u00e9stos a favor de la transparencia, fueron asomando los<br \/>\ntent\u00e1culos de un profundo quiebre moral y econ\u00f3mico en la sociedad.<br \/>\nS\u00f3lo dos ejemplos: un programa televisivo dedicado al periodismo de investigaci\u00f3n<br \/>\nmostr\u00f3 durante d\u00edas los curr\u00edculos de no pocos jueces que hab\u00edan sido nombrados<br \/>\ndurante ese per\u00edodo. P\u00e1ginas vac\u00edas en los formularios que deb\u00edan llenar: ni<br \/>\npublicaciones, ni estudios de postgrado, ni sentencias que sentaran jurisprudencia,<br \/>\nni, ni, ni\u2026 Otra serie de programas consisti\u00f3 en ense\u00f1ar viviendas: de la que se<br \/>\nhab\u00eda salido al ganar un cargo p\u00fablico, hasta la que se ten\u00eda 4 o 5 a\u00f1os m\u00e1s tarde.<br \/>\nEl \u00e9xito de esos programas, en lo que a seguimiento de p\u00fablico se refiere, llev\u00f3 a<br \/>\nla mayor\u00eda de los canales a ofrecer propuestas similares. Pronto comenz\u00f3 una<br \/>\npuja entre el periodismo serio, bien fundamentado en informaciones e<br \/>\ninvestigaciones, y la reducci\u00f3n de la necesaria cr\u00edtica a manoseo medi\u00e1tico.<br \/>\nHay una l\u00ednea dif\u00edcil de precisar entre el llamado a la transparencia a una rigurosa<br \/>\nfiscalizaci\u00f3n y la espectacularizaci\u00f3n a cualquier precio, la devastaci\u00f3n de toda<br \/>\ncredibilidad. Es complejo colocar en el lugar exacto el fiel de la balanza, sobre<br \/>\ntodo cuando algunas parodias de fiscalizaci\u00f3n se originan en luchas por el poder.<\/p>\n<p>Comunicaci\u00f3n y actores sociales<\/p>\n<p>Con la recuperaci\u00f3n de la democracia en la regi\u00f3n se abri\u00f3 el camino a la<br \/>\nemergencia en la vida p\u00fablica de nuevos actores sociales. Veamos lo que se\u00f1ala<br \/>\nMargarida Krohling al referirse a las \u201cnuevas ciudadan\u00edas\u201d:<br \/>\n\u201c\u2026por ejemplo, la ciudadan\u00eda planetaria que act\u00faa movida por la sociedad<br \/>\ncivil global; los grupos activistas ecol\u00f3gicos para preservar el medio<br \/>\nambiente; grupos ligados a la m\u00fasica y las artes pl\u00e1sticas que desarrollan<br \/>\nproyectos sociales &#8211; culturales para ni\u00f1os de favelas y de la periferia de las<br \/>\ngrandes ciudades; ciudadan\u00eda de las minor\u00edas sociales, representadas por<br \/>\nlas relaciones de g\u00e9nero, etnia, diversidad, deficientes f\u00edsicos, reintegraci\u00f3n<br \/>\nde presos en la sociedad, valorizaci\u00f3n de los ancianos, etc.; ciudadanos e<br \/>\ninmigrantes que se desubican en su viaje por el mundo y precisan tener<br \/>\nderechos asegurados\u20265\u201d<br \/>\nEl tejido social se ha ampliado para mostrarnos toda su riqueza y complejidad. No<br \/>\npodemos entender la relaci\u00f3n comunicaci\u00f3n, democracia y gobernabilidad sin<br \/>\ntomar en consideraci\u00f3n esa trama.<\/p>\n<p>La comunicaci\u00f3n a favor de la democracia y la gobernabilidad es demasiado<br \/>\nimportante como para dej\u00e1rsela s\u00f3lo a los medios de comunicaci\u00f3n. Con su<br \/>\nomnipresencia, con su penetraci\u00f3n en la vida cotidiana, con su desfile constante<br \/>\nde personas y personajes, los medios no agotan para nada la riqueza de las<br \/>\nrelaciones en cualquier sociedad. No los descalificamos, pero tampoco les<br \/>\nreconocemos el protagonismo total que se les atribuye.<br \/>\nLa comunicaci\u00f3n es demasiado importante como para dej\u00e1rsela s\u00f3lo a los<br \/>\nperiodistas. Nuestra profesi\u00f3n, de la cual Garc\u00eda M\u00e1rquez ha dicho con raz\u00f3n que<br \/>\nes una de las mejores del mundo, cumple un papel important\u00edsimo en los tiempos<br \/>\nque corren. Pero lejos estamos de creer que s\u00f3lo a nosotros nos corresponde<br \/>\ncomunicar sobre la cosa p\u00fablica.<br \/>\nLa comunicaci\u00f3n es demasiado importante como para dej\u00e1rsela s\u00f3lo a los<br \/>\npol\u00edticos. Ya hemos prevenido acerca de la picaresca y de las alianzas basadas en<br \/>\nla seducci\u00f3n y el espect\u00e1culo. En ning\u00fan caso, sea de pol\u00edticos venales o de<br \/>\npol\u00edticos probos, podemos aceptar que la comunicaci\u00f3n ciudadana descanse<br \/>\n\u00fanicamente en ellos.<br \/>\nLa comunicaci\u00f3n es demasiado importante como para dej\u00e1rsela s\u00f3lo a la<br \/>\nrecepci\u00f3n de informaci\u00f3n y al consumo de la oferta medi\u00e1tica y de lo que se puede<br \/>\nbajar de Internet; como para vestirla de seudo participaci\u00f3n y de seudo<br \/>\ninteractividad. No es con el rating como se construye una sociedad distinta.<br \/>\nLa comunicaci\u00f3n a favor de la democracia y la gobernabilidad es de toda la<br \/>\nsociedad, conformada por sus ciudadan\u00edas cl\u00e1sicas y emergentes, por sus<br \/>\ninstituciones, por sus comunidades, por sus ni\u00f1os, ni\u00f1as, adolescentes, mujeres y<br \/>\nancianos, por sus tradiciones y cultura, por sus relaciones de cercan\u00eda y sus<br \/>\nredes.<br \/>\nNo nos ha ayudado a impulsar el crecimiento de la democracia el estrechamiento<br \/>\nde lo comunicacional a unos pocos actores, demasiado cercanos al poder y a sus<br \/>\nbeneficios. Si resulta necesario hoy m\u00e1s que nunca un reclamo constante de<br \/>\ntransparencia, una fiscalizaci\u00f3n de la cosa y de las acciones p\u00fablicas, esa tarea<br \/>\ndebe estar a cargo de quienes se desempe\u00f1an en profesiones acordes con ella,<br \/>\ncomo el periodismo, pero tambi\u00e9n, y de modo fundamental, a cargo de la totalidad<br \/>\nde la sociedad.<\/p>\n<p>La corresponsabilidad comunicacional<\/p>\n<p>Si la comunicaci\u00f3n va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la influencia de quienes aparecen de<br \/>\nmodo casi natural como sus representantes, corresponde preguntarnos por el<br \/>\nalcance de la misma en direcci\u00f3n a la construcci\u00f3n de democracia y<br \/>\ngobernabilidad. Reconocemos por lo menos los siguientes \u00e1mbitos:<\/p>\n<p>\u2192 la comunicaci\u00f3n comunitaria<br \/>\n\u2192 la comunicaci\u00f3n en las instituciones y las organizaciones<br \/>\n\u2192 la comunicaci\u00f3n en la vida de relaci\u00f3n, en la vida p\u00fablica<br \/>\n\u2192 la comunicaci\u00f3n al interior del estado y del estado hacia los<br \/>\nciudadanos<br \/>\n\u2192 la comunicaci\u00f3n como cultura y como disfrute de los beneficios de la<br \/>\ncultura<br \/>\nLos interlocutores de una C\u00e1tedra UNESCO denominada Comunicaci\u00f3n,<br \/>\nDemocracia y Gobernabilidad, no son s\u00f3lo los pol\u00edticos y los periodistas. Habr\u00e1<br \/>\nmucho que ofrecer a ellos y aprender de ellos. Pero los interlocutores constituyen<br \/>\nun universo m\u00e1s amplio, porque una democracia se construye y se sostiene desde<br \/>\nsus ciudadanos, desde sus instituciones y sus organizaciones, desde las nuevas<br \/>\nciudadan\u00edas, desde la participaci\u00f3n igualitaria en la vida p\u00fablica.<br \/>\nUna C\u00e1tedra como \u00e9sta tiene ante s\u00ed temas como la comunicaci\u00f3n en los \u00e1mbitos<br \/>\nejecutivo, legislativo y judicial; la comunicaci\u00f3n en los gobiernos locales; la<br \/>\ncomunicaci\u00f3n universitaria de cara a lo que la sociedad espera de esa instituci\u00f3n;<br \/>\nla comunicaci\u00f3n de las demandas ciudadanas, que en muchos de nuestros pa\u00edses<br \/>\nno encuentran los canales adecuados para manifestarse6.<br \/>\nSe\u00f1or Rector, la apertura de la C\u00e1tedra en su querida y respetada instituci\u00f3n,<br \/>\nsignifica un profundo compromiso moral, puesto que la moral se funda en la<br \/>\npreocupaci\u00f3n por el otro, en el anhelo del bien com\u00fan, en la b\u00fasqueda de<br \/>\nsociedades dignas, conformadas por ciudadanos con condiciones de vida dignas,<br \/>\nno humillados por ninguna forma de poder.<br \/>\nDesde nuestra experiencia, nos permitimos sugerir un di\u00e1logo abierto con todos<br \/>\nlos sectores sociales del pa\u00eds, a fin de ampliar el campo de trabajo de la C\u00e1tedra<br \/>\npara abarcar no s\u00f3lo el quehacer pol\u00edtico e informativo, sino tambi\u00e9n cuestiones<br \/>\nfundamentales de la vida en democracia. No pretendo en esta ocasi\u00f3n detallar<br \/>\ntales cuestiones, que seguramente ir\u00e1n surgiendo del di\u00e1logo y del consenso.<br \/>\nPero me permito sugerir una impronta que atraviese todo lo que ustedes hagan en<br \/>\neste terreno y me baso para ello en una de las palabras utilizadas para nombrar a<br \/>\nla Universidad, cuando se dice de ella \u201cMadre y Maestra\u201d. Esta C\u00e1tedra est\u00e1<br \/>\nllamada a hacer pedagog\u00eda sobre la democracia y la gobernabilidad. A hacerla con<br \/>\nla clase pol\u00edtica, con los colegas periodistas, con los sectores universitarios, con<br \/>\ntodas las formas de ciudadan\u00eda, con las iglesias. Hacer pedagog\u00eda significa<br \/>\ninvestigar e interpretar, identificar y recuperar experiencias valiosas, acompa\u00f1ar<br \/>\nprocesos sociales con informaci\u00f3n y opini\u00f3n; tomar partido frente a lo que<br \/>\npretende minar las reservas morales del pa\u00eds, abrir foros de reflexi\u00f3n, comunicar<br \/>\nde manera constante, con claridad y firmeza, lo que pueda colaborar en esta<br \/>\nempresa de sostener y consolidar la vida en sociedad. Hacer pedagog\u00eda significa<br \/>\nuna tenaz labor en apoyo al aprendizaje de ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p>Se\u00f1or Rector, en un delicioso libro de Jos\u00e9 Saramago que vengo leyendo en estos<br \/>\nd\u00edas, Memorial del convento, he encontrado una expresi\u00f3n estremecedora: \u201cUn<br \/>\nhombre precisa hacer provisiones de sue\u00f1os\u201d. De so\u00f1ar se trata siempre, decimos<br \/>\nnosotros, con los ojos bien abiertos, para ir m\u00e1s all\u00e1 de nuestro presente.<br \/>\nLos seres humanos necesitamos tambi\u00e9n, por encima de todo, provisi\u00f3n de<br \/>\ndignidad. Quiero agradecer a usted y a la comunidad de su Universidad, esta<br \/>\napuesta por el futuro y por la dignidad ciudadana.<\/p>\n<p>Daniel Prieto Castillo<br \/>\nSanto Domingo, 15 de marzo de 2004<\/p>\n<p>1<\/p>\n<p>C\u00e1tedra UNESCO de Comunicaci\u00f3n, Democracia y Gobernabilidad, Conferencia inaugural.<\/p>\n<p>2<\/p>\n<p>Manuel de Puelles, Ra\u00fal Arz\u00faa. \u201cEducaci\u00f3n, gobernabilidad democr\u00e1tica y gobernabilidad de los<br \/>\nsistemas democr\u00e1ticos\u201d, Revista Iberoamericana de Educaci\u00f3n, N\u00ba 12, OEA, 2002.<\/p>\n<p>3<\/p>\n<p>Carrasco, Sabrina. \u201cPeriodismos c\u00edvico: la gente define la agenda y delibera sobre pol\u00edticas\u201d,<br \/>\nRevista Cambio Cultural, www.cambiocultural.com.ar, junio de 2003.<\/p>\n<p>4<\/p>\n<p>Prieto Castillo, Daniel. \u201cLa comunicaci\u00f3n y la educaci\u00f3n en el horizonte de la sociedad del<br \/>\nconocimiento\u201d, Tegucigalpa, 30 de octubre de 2002.<\/p>\n<p>5<\/p>\n<p>Margarida Krohling, \u201cCampos de estudios emergentes en comunicaci\u00f3n en las nuevas<br \/>\nciudadan\u00edas\u201d, en Revista Di\u00e1logos, Ed. FELAFACS, diciembre de 2003, Lima, pp. 77 a 89.<\/p>\n<p>6<\/p>\n<p>Es mucho lo que se ha avanzado en nuestros pa\u00edses, a trav\u00e9s del aporte de organismos<br \/>\nnacionales e internacionales, de agrupaciones gremiales y de movimientos sociales, como queda<br \/>\nclaro en los temas previstos para el taller de ma\u00f1ana en este mismo encuentro: \u201cEl rol de los<br \/>\nmedios en la sostenibilidad de la democracia\u201d, \u201cModernizar los congresos latinoamericanos: las<br \/>\ntecnolog\u00edas comunicacionales y la relaci\u00f3n entre Congreso y sociedad\u201d, \u201cTransparencia: el acceso<br \/>\na la informaci\u00f3n y la calidad de la democracia\u201d.<\/p>\n","protected":false},"menu_order":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"anio":"2004","sinopsis":"Esta conferencia, encuadrada en algunos puntos de la Carta de Santo Domingo, gira en torno a la democracia y la gobernabilidad y reflexiona sobre lo que es posible hacer desde la comunicaci\u00f3n social en favor de una sociedad digna.","archivo_pdf":"https:\/\/prietocastillo.com\/wp-content\/uploads\/documentos\/Comunicaci\u00f3n,democraciaygobernabilidad.pdf","destacado_home":false},"seccion":[2],"class_list":["post-120","texto","type-texto","status-publish","hentry","seccion-comunicacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/prietocastillo.com\/api\/wp\/v2\/texto\/120","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/prietocastillo.com\/api\/wp\/v2\/texto"}],"about":[{"href":"https:\/\/prietocastillo.com\/api\/wp\/v2\/types\/texto"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/prietocastillo.com\/api\/wp\/v2\/media?parent=120"}],"wp:term":[{"taxonomy":"seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/prietocastillo.com\/api\/wp\/v2\/seccion?post=120"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}